lunes, 12 de agosto de 2013

Tratamiento de adicciones en Iztapalapa.

Clínica Vencer A.C. (antes LUZI prevención terapéutica). Somos un centro especializado en adicciones, alcoholismo y otras drogas. Trabajamos bajo una modalidad residencial - mixto, contando con médico, psicólogos, terapeutas y consejeros en adicciones especializados. Vencer Adicciones A.C. esta bajo la dirección del especialista en adicciones del programa Cosas de la Vida de TV Azteca, Víctor Sánchez.
 
Clínica Vencer  A.C. cuenta con:
  • Terapias individuales.
  • Terapias grupales (Desarrollo humano, terapia Gestalt, corporal, Cognitivo conductual y Existencial).
  • Desbloqueo bioenergético.
  • Grupos educativos para la familia.
  • Post-tratamiento.
  • Estudio de Doce pasos de A.A.
  • Regulados por el IAPA
Es sustentado en un modelo Propio de rehabilitación intensiva, dirigido a la prevención selectiva, tratamiento e integración social de los usuarios, a través de la modificación en el estilo de vida y de cambio de identidad personal.
Clínica Vencer surge de la necesidad de querer ayudar a las familias que sufren de este problema.
Brindamos atención oportuna y especializada al usuario y su familia encaminado en el respeto, amor, profesionalismo y confidencialidad.
Contamos con dos tipos de tratamiento, uno de 35 días y el segundo de 120 días, ambos abarcando todas las técnicas terapéuticas de nuestro modelo.
Dirección:
José de la Luz Blanco No.108 Col. Santa Martha Acatitla Norte, Del. Iztapalapa, C.P. 09140, méxico D.F.
Telefonos:
5744-2748
4330-1539
6297-7290
Twitter /venceadicciones
  

Día de la juventud.


Hoy celebramos el día internacional de la juventud. Clinica Vencer Adicciones A.C. en una constante lucha para que la juventud viva sin drogas. VIVIR LIBRE SI ES POSIBLE. Una felicitación todos nuestros jóvenes mexicanos.

Frases y decretos del día.

Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo.

Mahatma Gandhi.


viernes, 9 de agosto de 2013

El cerebro adicto 2a Parte


Enfermedad crónica

"La adicción es una enfermedad que progresa por etapas", puntualiza en entrevista el doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. Baler explica que en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia. He aquí algunos signos que sugieren adicción: consumir la droga de manera regular, imposibilidad de dejarla, gastar en droga más de lo que se tiene, extralimitarse para obtener droga (incluso robar) y sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente.

Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro. Dicho sistema motiva al individuo a repetir conductas necesarias para la supervivencia y la reproducción como alimentarse y tener sexo.

Al ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el proceso normal de intercambio de información neuronal. Recordemos que las células nerviosas se comunican por medio de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que llevan mensajes entre ellas. Una neurona libera el neurotransmisor, que cruza un espacio interneuronal, conocido como sinapsis, y se adhiere a un receptor (una proteína) en otra neurona. Neurotransmisor y receptor embonan como una llave en una cerradura.

La estructura química de drogas como la mariguana y la heroína es tan similar a la de un neurotransmisor natural, que los receptores las aceptan como si fueran el neurotransmisor. Otras drogas, como las anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de neurotransmisores naturales o evitan que el organismo recicle el exceso de estas sustancias. En consecuencia, el mensaje interneuronal se intensifica, impidiendo una comunicación adecuada.

La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer. "El cerebro está condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y las drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en las situaciones naturales de recompensa", explica la doctora Medina Mora. "El cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales, pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas" de dopamina que se producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este neurotransmisor. Así, cuando falta la droga el cerebro ya no cuenta con dopamina suficiente y la persona deja de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que conduce a la apatía y a la depresión. "Cuando el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto", añade Rubén Baler. Es decir, se desarrolla tolerancia a la droga. En el individuo que ha llegado a esta etapa, la falta de droga provoca el llamado síndrome de abstinencia, con síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte.

Ciertas investigaciones muestran que la tolerancia a las drogas puede generar cambios muy profundos en las neuronas y en los circuitos cerebrales, con efectos que pueden ser graves. Por ejemplo, si el abuso de drogas altera la concentración óptima de un neurotransmisor llamado glutamato, que participa tanto en el circuito de la recompensa como en la capacidad de aprender, el cerebro intentará compensar el cambio dañando en ocasiones la función cognitiva. Igualmente, el abuso de sustancias a largo plazo suele provocar condicionamiento: ciertos factores ambientales se empiezan a asociar con la experiencia de la droga y provocan un deseo incontrolable de consumirla.

Este condicionamiento es tan fuerte que la adicción puede resurgir incluso tras muchos años de abstinencia.

En palabras de Baler: "El cuerpo es uno, y lo que vemos como dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en el cerebro, que intenta adaptarse y manejar niveles anormales de neurotransmisores". El consumo crónico de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad de tomar decisiones adecuadas. Según Baler estas adaptaciones del cerebro a las sustancias llevan al ansia incontrolable de utilizarlas aunque el individuo sepa que tienen consecuencias catastróficas.

Nota de  Verónica Guerrero Mothelet

Frases y decretos del día.


Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el dia ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir.

-Dalái Lama.-


Por fin es viernes.


Les dejamos una foto divertida para este viernes




jueves, 8 de agosto de 2013

Frases y decretos del día.

Nadie está a salvo de las derrotas. Pero es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños, que ser derrotado sin saber siquiera por qué se está luchando.

-Paulo Coelho.-